Hoy hemos vivido uno de esos días que se quedan guardados. De los que no necesitan grandes cosas para ser especiales: un poco de sol, ganas de pasarlo bien… y, por supuesto, ¡la mona!
Los más peques de Infantil han convertido el cole en todo un pequeño mundo de Pascua. Entre decoraciones, juegos, bailes improvisados y la emoción de buscar los huevos, no han parado ni un segundo. Ha sido bonito ver cómo disfrutaban de cada actividad, con esa mezcla de ilusión y energía que lo llena todo. Y como no podía faltar, han hecho una pausa para almorzar su mona, que siempre sabe mejor cuando se comparte.
Mientras tanto, el alumnado de Primaria y Secundaria ha salido del centro para pasar la mañana en un parque cercano. Allí han podido desconectar de la rutina, jugar al aire libre y compartir un rato diferente entre compañeros. Juegos, risas y buen ambiente han sido los protagonistas antes de sentarse juntos a disfrutar de su mona.
Ha sido, en definitiva, un día sencillo pero lleno de momentos que suman. De esos que construyen recuerdos y hacen cole.



